Mitos populares sobre Salud en Todas las Tallas (HAES)® y la realidad detrás de ellos

 

La idea de dejar de centrar la salud en el peso corporal se está convirtiendo en tendencia por medio de distintos enfoques y términos: body positivity, no-dieta, peso-neutral/inclusivo o Health At Every Size (HAES ®). Casi nadie quiere ya que le consideren “discriminador de personas con cuerpos grandes y no-normativos” (gordofóbico); sin embargo, existe mucha incomprensión y desconocimiento respecto a lo que realmente implica el enfoque y la filosofía HAES (en español, salud en todas las tallas) incluso entre los profesionales de la salud. Fiona Willer encontró en su investigación doctoral que los nutricionistas australianos valoraban más positivamente las aproximaciones peso-neutrales que las aproximaciones peso-centristas, pero sólo el 37% entendía correctamente que una aproximación peso-neutral era incompatible con poner objetivos de pérdida de peso.

En este artículo, escrito en colaboración entre la Doctora en Psicología Miriam Sánchez,  y la Licenciada en Nutrición Raquel Lobatón, analizamos algunos de los mitos más extendidos sobre HAES y la realidad que hay tras ellos.

Mito #1: HAES dice que todo el mundo está sano en cualquier tamaño.

Realidad: HAES quiere decir “salud” para todos los tamaños, no “sano” en cualquier tamaño. Deb Burgard, psicóloga y una de las fundadoras de HAES, explica: “HAES es un acrónimo útil, pero debería llamarse salud para todos los tamaños”. Uno de los malentendidos es que HAES afirma que cualquiera es saludable con independencia de su tamaño. Es importante distinguir entre “salud” y “sano” ya que HAES habla de la capacidad de cualquier persona para mejorar su salud en cualquier talla (si es que lo quiere), no de un juicio sobre lo sana que esa persona está.

Este mito está arraigado en una definición reduccionista de lo que significa salud y lo que contribuye a la misma. Según Dr. Lindo Bacon: “Hay muchas maneras de medir salud; el peso es sólo un marcador de tamaño corporal”. Si de verdad nos preocupamos por la salud, ¿por qué no evaluamos directamente los marcadores del atributo de salud de interés? Por ejemplo, el tamaño de una persona no nos dice si tiene diabetes Tipo 2, pero sí los niveles de glucosa en sangre.

HAES rechaza la noción de que el peso o el IMC son buenos indicadores de salud. Mejorar la salud no implica perder peso o alcanzar una determinada forma o tamaño corporal. HAES reconoce que los pesos más altos (al igual que los más bajos) correlacionan con resultados de salud negativos, pero no existe evidencia que demuestre que sea el peso en sí mismo la causa de dichos resultados ni que la pérdida de peso evite esos resultados. Sin embargo, sí hay evidencia de que el estigma de peso se asocia con los mismos resultados de salud negativos que se achacan al peso y de que los ciclos de pérdida y ganancia de peso (caractaríticos de los dietantes crónicos) perjudican también significativamente la salud del individuo. Recomendar la pérdida de peso como intervención médica es ineficaz no sólo porque la gran mayoría de personas tiende a recuperar el peso o más en el plazo máximo de 5 años, sino también porque favorece las fluctuaciones de peso y las conductas alimentarias de riesgo que pueden derivar en trastornos alimentarios.

Respecto a la delgadez, si el bajo peso es resultado de la malnutrición o la restricción, éstas son precisamente las condiciones que hay que resolver no el peso en sí mismo que aumentará como resultado de lo anterior.

Mito #2: HAES es anti-adelgazamiento y anti-personas que quieren adelgazar.

Realidad: HAES no está en contra de la pérdida de peso sino en contra de prescribir pérdida de peso como una intervención. Como dice la nutricionista Haley Goodrich: “como profesionales alineados con HAES, cambiamos el foco a conductas que promocionan la salud que pueden mejorar los síntomas y la calidad de vida sin centrarnos en el peso”. Por ejemplo, incorporar actividad física placentera o aumentar el consumo de frutas y verduras sin hacer dietas.

A través de intervenciones peso-neutrales, las personas pueden o no perder peso pero todas ellas pueden mejorar su bienestar y auto-cuidado de manera sostenible. HAES reclama que se ofrezcan los mismos tratamientos basados en evidencia para las personas en cuerpos grandes que para aquellas con cuerpos pequeños, como prescribir fisioterapia para el dolor de rodillas y no pérdida de peso como intervención primaria. En lugar de enfocarnos en el peso, el cual es difícil de cambiar para la mayoría, nos centramos en conductas que sí pueden modificarse. Se trata de sacar al peso de la “ecuación de salud” y apoyar a las personas en su camino de ganar calidad de vida y bienestar.

Mito #3: HAES promueve o glorifica la obesidad.

Realidad: Los seres humanos difieren ampliamente en apariencia, tamaño y forma corporal. HAES celebra la diversidad corporal y apoya las políticas, prácticas y sistemas que favorecen la salud global de todos los individuos en todo el espectro de peso. Esta falsa creencia se sustenta en que los profesionales alineados con HAES tienen cuerpos grandes y no-normativos o utilizan imágenes que representan cuerpos diversos y grandes y expresan aceptación con sus cuerpos. Como dice Dr. Bacon: “¿Alguien cree que por enseñar una imagen de una persona gorda sonriendo, la gente piensa ‘quiero ser gorda como ella’?”. No funciona así y menos en la gordofobia sistémica actual.

Reclamar la aceptación y el respeto hacia todo tipo de cuerpos no significa promover que todos tengan cierto tipo de cuerpo. No se intenta glorificar la “obesidad” sino que ésta deje de estigmatizarse y al mismo tiempo que la delgadez deje de glorificarse.

La premisa subyacente es que el peso define la salud, que las personas gordas no son sanas, que la salud es una virtud moral y que la gordura resulta ofensiva. Más aún como se cree que la salud está bajo el control individual, se piensa que la persona gorda es un fracaso. En lugar de preocuparnos por la glorificación de ciertos cuerpos, deberíamos preocuparnos por cómo son tratadas las personas en cuerpos grandes en nuestra sociedad y representadas en los medios de comunicación.

Mito #4: HAES es un concepto nuevo creado por Dr. Lindo Bacon.

Realidad: La historia de HAES se remonta a varias décadas atrás en los comienzos del fat activism en los años 70. Si bien Bacon ha popularizado Health At Every Size con el libro del mismo nombre publicado en 2008, no fue el creador de HAES ni posee la marca registrada. El crédito va para la “Asociación para la Diversidad de Tamaño & Salud” (ASDAH) creada en 2003. Pero incluso mucho antes los conceptos que forman la fundación de HAES pueden encontrarse en los años 70 en el fat activism, así como en investigaciones y estudios críticos sobre el peso. Considerando la historia de la ciencia, se puede argumentar que HAES es aún un modelo relativamente nuevo pero desde luego no es tan nuevo como la gente piensa.

Mito #5: HAES es anti-ciencia.

Realidad: Analizar críticamente cómo la investigación es conducida y presentada no es anti-ciencia. De hecho, la investigación y el cuestionamiento continuo son la base de la ciencia y la manera como nuestra comprensión puede evolucionar y crecer.

Algunos nos acusan a los profesionales alineados con HAES de ser anti-ciencia porque somos críticos con las conclusiones derivadas de los estudios sobre peso y salud. Por ejemplo, ponemos de relieve los diseños de los estudios, los reducidos tamaños de las muestras, los periodos de seguimiento breves, las técnicas de investigación y los factores de confusión que no se controlan y pueden amplificar artificialmente los beneficios de pérdidas de peso intencionales. Si profundizamos en la historia de la ciencia, observaremos los sesgos inherentes al hecho de que la mayoría de los investigadores y de los participantes en las investigaciones han sido hombres blancos, heterosexuales y cisgénero.

Existe la falsa creencia de que la ciencia nos proporciona respuestas libres de sesgos, cuando en realidad la ciencia como marco de estudio puede ser neutral y objetivo pero desde el momento en que la investigación está diseñada y conducida por personas que poseen sus propios sesgos, creencias, expectativas y pueden cometer errores, incluso en el uso del método experimental, en cualquier disciplina científica deben tomarse medidas para evitar esos “sesgos o factores humanos”.

¿Has escuchado alguno de estos mitos? ¿Qué otras falsas creencias o malentendidos sobre HAES has leído?

 

 



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